Prólogo:

El presente LIBRITO consta de cinco capítulos
 y tiene como fin consumar el misterio de Dios,
 porque ya es tiempo de que salga a la luz
lo que por las tinieblas se hallaba escondido.

Empecemos con el primer capítulo:

El origen del mal
a la luz de la Biblia

La presente extensión tiene como objetivo revelar todo lo referido al origen del mal, que por supuesto, está directamente relacionado con el Diablo.

Hipótesis
 
El Diablo no fue un ángel,
pero se rebeló.

 
Todo aquel que crea y afirme que EL DIABLO NUNCA SE REBELÓ, no puede ser un hijo de Dios, ya que ningún verdadero cristiano, quiere calumniar contra el espíritu santo. A los únicos que les interesa MANCHAR al espíritu de Dios son a los hijos del Diablo y también al mismo Diablo.

Recordemos siempre
lo que se nos advierte en
Mateo 12...
31: “
Por eso yo les digo: Se perdonará a los hombres cualquier pecado y cualquier palabra escandalosa que hayan dicho contra Dios. Pero las calumnias contra el espíritu santo no tendrá perdón.

Sostener que EL DIABLO NUNCA SE REBELÓ, implica que el
espíritu santo o el espíritu de Dios es el creador del espíritu malo que habita, desde el principio, dentro del Diablo. Y no existe pecado más grave que éste, el de confundir que de un “árbol” bueno, como lo es el poder del Altísimo, pueda surgir un “fruto” malo, como el espíritu del Diablo.


Argumentación



El relato del libro de Génesis, contiene palabras que son literales y otras que son simbólicas. Veamos a continuación cuáles son algunas de ellas...

Para empezar, leamos
Génesis 2...
9:
[Dios] Hizo crecer también toda clase de árboles hermosos que daban fruto bueno para comer. En medio del jardín puso también el árbol de la Vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
 De aquí se extrae, por demás claro, a más no poder, que son tres las clases de árboles que existieron en el Edén... primero se cita a todo árbol delicioso a la vista, que son los árboles frutales. Luego se nombra al árbol de la vida en medio del huerto, y por último se hace mención del árbol de la ciencia del bien y del mal.
Ni
el árbol de la vida en medio del huerto, ni el árbol de la ciencia del bien y del mal, eran árboles frutales, porque si así hubieran sido, entonces la palabra de Dios no habría hecho la diferencia entre estos dos árboles y los primeros que fueron frutales. Es más, si "el árbol de la vida" y "el árbol de la ciencia del bien y del mal" hubieran sido, literalmente, árboles frutales (vegetales), deberían haber estado en el grupo de los árboles frutales y como no es así, es que tanto "el árbol de la vida" como "el árbol de la ciencia del bien y del mal" no son literales, sino simbólicos.

Entonces surge la primera pregunta:
¿A quién representa "
el árbol de la vida"?
El Mesías dijo
Yo soy la vid verdadera (Juan 15:1,5), sin embargo aunque se sabe que la vid es verdaderamente un vegetal, no por ello vamos a interpretar que el Maestro Yahshua es una planta o un árbol. En consecuencia, así como la vid verdadera que aparece en Juan 15:1,5 es solamente una representación simbólica del Mesías, el Salvador, también el árbol de la Vida que se lee en Génesis 2:9 y en Revelaciones 2:7 y 22:2,14 es otra figura representativa del mismo Cristo, el Hijo de Dios.

Y ¿Por qué será que Yahshua es representado en el libro de Génesis como
el árbol de la vida?...
Veamos ahora su fundamento:
 porque
el que coma de ese árbol vivirá para siempre (Génesis 3:22). Pero examinemos cómo otro versículo semejante a éste, nos enseña también lo mismo:
 
el que coma de este pan vivirá para siempre. (Juan 6:58). Y al no haber otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos (vivir para siempre) (Hechos 4:12), es que resulta lo siguiente:

Tanto
el “árbol” como el “pan” son solamente figuras simbólicas que representan al Señor Yahshua, ya que él mismo fue quien dijo:Yo soy el pan de vida(Juan 6:48), pero no por ello quiere decir que lo sea, en el significado literal de la palabra.
Por lo consiguiente, cuando leemos en el Antiguo Testamento:
el que coma de ese árbol vivirá para siempre (Génesis 3:22), y en el Nuevo: el que coma de este pan vivirá para siempre. (Juan 6:58), estamos desentrañando un mismo mensaje sobre lo que significa comer al referirnos a Cristo. Y no es en un sentido carnal, que debamos comerlo al Mesías, ya que nuestro Salvador no es ningún árbol frutal, ni tampoco ningún pan literal, que se lo lleve a la boca para masticar y tragar.
Lo que el Maestro nos enseñó con estas metáforas, es el verdadero significado que tiene la palabra
COMER, ya sea de ese “árbol” (Génesis 3:22) y/o de ese “pan” (Juan 6:58), que es lo mismo en el sentido figurado. Y este término COMER lleva una acepción ESPIRITUAL que consiste en CREER, en TENER FE, que él es el Hijo de Dios que da vida (Juan 6:33), y no en el hecho de ingerirlo, literalmente, en el estómago. De modo que quien nos aclara cuál es el sinónimo de la palabra COMER es el propio Cristo: De cierto, de cierto os digo: El que CREE en mí, tiene VIDA ETERNA.(Juan 6:47).
Este es el pan que descendió del cielo. No como los padres que comieron y murieron, el que COME de este pan VIVIRÁ PARA SIEMPRE. (Juan 6:58). Porque el espíritu es el que da vida, la carne no sirve de nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y, por eso, dan vida (Juan 6:63).
Por lo tanto, todo aquel que
CREE en su palabra o en su espíritu, lo cual es lo mismo, es quien VIVIRÁ PARA SIEMPRE (Juan 6:58) y no como aquellos que comieron el maná en el desierto, y aún así murieron. (Juan 6:49). En conclusión, PARA VIVIR ETERNAMENTE no es imprescindible COMER nada porque la carne no sirve de nada (Juan 6:63). PARA ALCANZAR LA VIDA ETERNA es necesario CREER en el ESPÍRITU DE CRISTO, es decir, en SUS PALABRAS que son las que efectivamente dan vida (Juan 6:63).
 
Y ahora viene la segunda pregunta:
¿A quién representa
"
el árbol de la ciencia del bien y del mal"?
Pues, veamos...
 
el árbol que no hace buen fruto, será cortado y echado al fuego (Mateo 3:10). Y como el mismo Diablo es el “árbol” que jamás ha dado ningún “buen fruto”, es que ya está condenado para ser echado al fuego (ver Apocalipsis 20:10). Por esta razón es que el árbol de la ciencia del bien y del mal, es la figura irrefutable de Satanás, el Diablo. Porque por sus frutos conoceréis al árbol (Mateo 12:33).

Además, en el desarrollo de este primer capítulo se desplegarán otros telones con los cuales quedará a la vista, y de manera muy contundente, que la simbología del árbol prohibido le corresponde al Diablo o Satanás.

Sigamos ahora con
Génesis 2...
 16: Y mandó Yahwéh Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17: más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
 
En Génesis 2:17, Dios Padre Yahwéh dio una orden a Adán y fue que no “comiera” del tercer “árbol” que había en el Edén, que era el árbol de la ciencia del bien y del mal; cuyo árbol simboliza al Diablo, también llamado Satanás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás (Génesis 2:17). Y Adán no “comió” de dicho “árbol”, es más, para Adán ese “árbol” no le apeteció, en absoluto, ni siquiera manifestó deseo alguno. Es muy importante esto, ya que a Eva no le sucedió lo mismo, puesto que a ella ¡sí le interesó probarlo!.
Adán guardó, sin inconveniente, el primer mandamiento que su padre Yahwéh le había ordenado, que fue el de no “comer” de ese árbol prohibido, de la ciencia del bien y del mal. Adán fue bien obediente hasta que Eva no lo fue.
Cabe aclarar ya mismo, que el concepto de la palabra comer no significa llevarse a la boca el fruto prohibido para masticarlo y tragarlo, ¡no!, el verdadero significado bíblico de
comer consiste en PARTICIPAR, y no en el hecho de ingerir por la boca ningún tipo de alimento.

Prestemos atención a
Génesis 3: 1, 4, 5...
1:
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Yahwéh Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?”  
4: Entonces la serpiente
dijo a la mujer: No moriréis; 
5: “sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Dicha "serpiente" ¡le
habló a Eva!, (ver Génesis 3 : 1,4,5), quiere decir entonces que este animal, la "serpiente", era simbólico, y no literal, ya que ningún reptil puede hablar.
Esta "serpiente" tampoco pudo haber sido un títere de Dios, ya que los títeres no hablan por sí solos, mientras que el Diablo o Satanás, sí que habla por sí solo, y ¡¡¡con qué astucia SABE hacerlo!!! 
Muchos teólogos sostienen que es el Diablo quien habló a través de la "serpiente", pero no fue así, ya que no es así cómo lo relata la escritura; pues bien dice: ¡la serpiente! Y en el libro de
Revelaciones (Apocalipsis) 12:17 se lee de una manera por demás cristalina que la serpiente antigua, es el Diablo o Satanás, el seductor del mundo entero. Por lo tanto es imposible que el Diablo haya hablado por medio de una serpiente, porque la "serpiente" que se lee en el Libro de Revelaciones es la misma que aparece en el libro de Génesis, y ese "reptil" es solo la representación simbólica, de lo que fue en verdad el propio Diablo o Satanás. Y ¿cómo se la puede describir a esa “serpiente” o a ese “’árbol de la ciencia del bien y del mal”, llamado Diablo o Satanás?, pues, la respuesta es muy sencilla y es la siguiente: el Diablo, que también tiene por nombre Satanás, en un principio, fue una bestia, ya que es eso lo que se manifiesta literalmente en Génesis 3:14.

Génesis 3: 14...
14:
Y Yahwéh Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 
Con este versículo 14 de Génesis 3, se evidencia con total transparencia, que el Diablo fue una
bestia y que tenía una cualidad muy particular: el habla. El Diablo era una bestia que hablaba, (ver de nuevo Génesis 3:1, 4, 5 junto a Génesis 3: 14). 
Otro detalle que debe ser analizado, es que antes de que Dios haya maldecido a dicha
bestia, ésta no se arrastraba, (ver Génesis 3: 14), y si no se arrastraba quiere decir que caminaba.
 
 Pasemos, por un momento, a
Job 26...
13: “
Su espíritu adornó los cielos; Su mano crió la serpiente tortuosa.”
 
Por lo expuesto hasta aquí, es correcto sostener que Satanás era, en un comienzo, una
bestia que caminaba erecta, a dos pies; y que después de iniciar ella misma su propia rebelión terrenal, en contra de Dios, es cuando la “mano” del creador la crió tortuosa (Job 26:13), es decir la hizo y/o formó torcida como una serpiente. La bestia sufrió este cambio cuando Dios le dijo: maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.” (Génesis 3: 14).

Esta
bestia, primero caminaba erecta, a dos pies, y después pasó a “arrastrarse por el suelo”, torcida como una serpiente, para comer polvo (engendrar muerte) todos los días de su vida.

Existe un eslabón perdido en la descendencia de la cadena del hombre impío (Homo sapiens)... una meticulosa semejanza que es de suma importancia revelar...

 Tanto
los seres humanos como los animales cuadrúpedos, (las bestias), son de sangre caliente y unen su célula masculina con la célula femenina, para poder procrear, y la fecundación es interna, dentro del vientre de la hembra.
 
Los reptiles, en cambio, son de sangre fría, y como ponen huevos es que se los llama ovíparos; es el caso de la serpiente, mientras que las bestias son distintas, porque las bestias son animales vivíparos, al igual que los seres humanos.

Dejando ya de lado la biología y volviendo de nuevo a las Sagradas Escrituras profundicemos ahora, para comprender mejor, qué clase de animal, era en verdad, aquella “serpiente” bajo el nombre de Diablo o Satanás...

Escudriñemos entonces
Génesis 1...
13:
Entonces Yahwéh Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
 
De este versículo se extrae otra característica por demás importante de dicho animal tan particular, y es que estaba dotado de pensamiento y de inteligencia, ¡por ello es que este animal pudo hablar, para poder engañar a Eva!, (ver Génesis 1:13). Sin duda alguna dicha bestia era un ser racional.
 Por lo tanto, el hecho de
hablar y la astucia de SABER cómo engañar y seducir a Eva, implica necesariamente que fue un animal dotado de pensamiento, inteligencia y voluntad. Por lo consiguiente también tenía la facultad de obrar con total y plena libertad, y es por ello que la bestia fue maldecida por Dios Padre, por haber hecho, ella misma, un mal uso de su propia libertad.

Todas las características que muestra esta
bestia debido a su facultad de pensamiento, inteligencia y voluntad, hace que conlleve una gran similitud con el ser humano. Pero también existe una gran diferencia que es la siguiente: Dios crió al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió (Génesis 1:27), mientras que a la bestia Dios no la crió a su imagen: dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fue así.” (Génesis 1:24).

Vayamos ahora, a analizar desde cuando aquella serpiente simbólica comenzó a ser un “dragón”, porque es muy evidente que existe una relación bien directa entre aquella
serpiente” de Génesis y eldragón” de Apocalipsis (Revelaciones). Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. (Revelaciones 12:9). Es deducible que desde algún momento de la historia, el Diablo o Satanás empezó a ser representado metafóricamente como un gran dragón, pero ¿cuándo el Diablo dejó de ser como una serpiente que se arrastra por el suelo, para pasar a ser como un dragón que “vuela” por el cielo? pues bien, fue cuando aquella bestia, dotada de cuerpo y espíritu, murió. Desde que dicha bestia murió, su cuerpo volvió al polvo del cual fue formada, pero su espíritu maligno e inmundo comenzó a recorrer la tierra, “volando” alrededor de ella (Job 1:7 y Job 2:2), y llegando a tentar hasta el mismo Mesías (Mateo 4:8). Además, este espíritu de la bestia puede habitar en cuerpos humanos que tienen vida (ver Lucas 22:3), y hasta cambiar de morada también (ver Mateo 16:23), como lo hacen los demonios (Mateo 8:28-32). Con el libro de Job se comprueba fehacientemente la condición de este “dragón volador” llamado Satanás, puesto que se interpreta de manera incuestionable que dicho “dragón” “vuela” hasta hacerse presente delante de Yahwéh: Y un día vinieron los hijos de Dios a presentarse delante de Yahwéh, entre los cuales vino también Satanás. (Job 1:6 y Job 2:1). Y dijo Yahwéh a Satanás: ¿De dónde vienes? Y respondiendo Satanás a Yahwéh dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. (Job 1:7 y Job 2:2).
 
Hasta aquí, el presente estudio ya deja bien reflejado que el Diablo o Satanás fue, en los tiempos de Adán y Eva, una bestia dotada de un cuerpo terrenal y de un espíritu, y por ende también de un alma (una vida). Pero después que su cuerpo terrenal se quedó sin respiración, es que Satanás pasó a ser un espíritu acusador y maligno, que “acusa a nuestros hermanos delante de nuestro Dios día y noche” (Revelaciones 12:10), “hasta que sea arrojado en tierra y a sus ángeles con él” (Revelaciones 12:9).

Sigamos escudriñando, ahora con Génesis 3...
2: “
Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 
3:
pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
Aquí Eva agrega las siguientes palabras: " ni le tocaréis ", ya que ésta breve frase no fue pronunciada por Dios Padre Yahwéh. (Ver de vuelta Génesis 2: 16 - 17). Es peculiar este hecho de cómo Eva ya expresaba cierta disconformidad, al agregar palabras suyas a las de su Padre Celestial: ¡" ni le tocaréis "!, mientras que Adán no muestra ni interés ni importancia alguna, en “comer” de ese “árbol” de la ciencia del bien y del mal.

Pasemos a continuación al libro
El Cantar de los Cantares 2...
 3: como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.
¿A cuál fruto se refiere?... y ¿a cuál paladar?...

Sigamos con el mismo libro El Cantar de los Cantares 4...
 Pero ahora, prestemos mucha atención a la palabra comer, pues bien ya se puede interpretar cual es su significado literal...
 16: venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta.

Consultemos también el libro de los Proverbios 30...
20: El proceder de la mujer adultera es así: come, limpia su boca y dice: no he hecho maldad.
Fijémonos con detenimiento cómo la misma Biblia nos da a entender, a más no poder, a que se refería Eva, cuando ella habló de comer; puesto que ya se sabe, perfectamente, que el árbol de la ciencia del bien y del mal no era un vegetal.
  
Vayamos ahora a Génesis 3...
6: “Y vio la mujer que
el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Lo analicemos por partes y en detalle:

el árbol era bueno para comer, (Génesis 3:6). Pero solo lo fue para Eva y no para Adán... y ¿cómo se explica esto?...
 ¿por qué a Adán no le apetecía comerlo?... la respuesta es por demás sencilla y es la siguiente: porque el árbol de la ciencia del bien y del mal representa a un ser de
sexo masculino. Como el Diablo o Satanás fue una bestia dotada de un espíritu como así también de un cuerpo terrenal, es que resulta totalmente coherente afirmar que Satanás fue una verdadera bestia tanto en el sentido espiritual como en el aspecto carnal. Y al haber sido de sexo masculino, es que vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y no así Adán.

que era agradable a los ojos, (Génesis 3:6). Pues bien, aquí se nos está mostrando que el Diablo o Satanás fue de significante belleza ¡física! ante los ojos de Eva. Al decir que era agradable, aclara que era algo de apreciar y no de degustar.
 
y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; (Génesis 3:6). Esto significa que Satanás tiene la sabiduría del bien y del mal, por eso es que la palabra de Dios lo simboliza al Diablo como el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Todas las capacidades de esta bestia llevaron a Eva, a realizar el acto que causó su caída...
 ¿y cuál es el hecho que realmente sucedió?, es predecible...

 
y tomó de su fruto, y comió; (Génesis 3:6). El acto que llevaron a cabo Eva y Satanás fue, simplemente, una relación sexual, ya que al decir tomó de su fruto, y comió; se refiere a que Eva tomó parte, de la simiente o semen del Diablo, (tomó de su fruto: simiente o semen), y, así, por medio de dicho acto sexual es que Eva participó (comió), del pecado de la fornicación.
Recordemos lo que significa fornicar,
FORNICAR es tener una cópula carnal fuera del matrimonio, o en otras palabras FORNICAR es tener una cópula carnal sin la bendición de Dios (ver Génesis 1:28 y 2:24). Y como la bendición de Dios fue dada a Adán y Eva, y no a Satanás y Eva, es que la mujer cometió el pecado de la fornicación. Eva no había tenido ninguna relación sexual íntima, con su marido Adán, cuando ella tuvo cópula carnal con Satanás. Esto significa que Eva perdió su virginidad no con Adán, sino con Satanás. Vale decir que primero fue la bestia quien dejó su propia simiente dentro de Eva y luego Adán dejó la suya.
 
Al margen, examinemos a continuación la situación de María, quien estaba comprometida con José. También se engendró otra simiente extraña en dicha mujer, pero totalmente distinta a la que recibió Eva por parte de la bestia.

Tomemos el siguiente pasaje bíblico:

Mateo 1...
16: “
Y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Yahshua, el cual es llamado el Cristo.
18:
Y el nacimiento de Yahshua fue así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del espíritu santo.
 
Clarifiquemos primero lo que significaba, para el pueblo judío, la palabra desposada: María estaba recién casada (desposada) o comprometida con José, y a pesar que este enlace daba prácticamente los derechos de la vida conyugal del matrimonio, ellos no se habían juntado aún, es decir que la pareja no había consumado el matrimonio todavía. María seguía viviendo en la casa de su padre y bajo su autoridad, a pesar que ya era esposa de José, pero él no disponía totalmente de ella hasta que la reciba en su casa (ver Mateo 1:20,24). Por lo consiguiente, según las escrituras, se llega a percibir que: un hombre y una mujer, pueden estar recién casados (desposados) o comprometidos, que es lo mismo, y no por ello necesariamente implica que los dos ya estén unidos en una sola carne (Génesis 2:24). Porque para Dios, comienzan a ser marido y mujer recién cuando los dos se unen en una sola carne: De manera que ya no son dos, sino uno solo. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre (Mateo 19:6).

Sigamos adelante con Génesis 3:6...
y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
¡Totalmente claro, por demás claro!: y dio también a su marido, Eva también dio su sexualidad a su marido.
 Otra importante observación, es que no dice que Adán haya tomado del fruto, de la simiente o semen del Diablo. Lo que se lee aquí, es solamente que
Adán comió (participó) así como ella. Y ¿qué fue lo que comieron tanto Adán como Eva?... la respuesta es por demás sencilla: Adán comió o participó de la sexualidad de
Eva, y ella
comió o participó de la sexualidad de él.
Por lo consiguiente, también Eva tomó parte de la simiente o semen de Adán, (
tomó de su fruto: simiente o semen).
 
Y
¿cómo fue que Eva adquirió la sabiduría del bien y del mal?,
 Eva adquirió la sabiduría del bien y del mal al
fornicar con el Diablo.

 Y
¿cómo fue que Adán adquirió también esa sabiduría?...
Leamos primero
Exodo 22...
16: “
El que seduce a una joven no casada y se acuesta con ella, la dotará y se casará con ella.
17: Si su padre no quisiere dársela, el seductor le pesará plata conforme al dote de las vírgenes.
18: “A los hechiceros no los dejarán con vida.

Y como se verá más adelante, en la parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13:25): el trigo representa a Eva y el Diablo es el enemigo que, después de sembrar su semilla (semen) dentro de ella, la deja sola y se va. Por lo tanto, la mujer fue repudiada por el Diablo, ya que éste la abandonó y no la tomó por esposa.

Pasemos ahora a Mateo 5 ...
32: “
Más yo os digo, que el que repudiare a su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
Y ¿quién fue el que tomó por esposa a Eva?, fue Adán. Por lo consiguiente, Adán cometió adulterio, ya que el que se casare (se uniere sexualmente) con la repudiada, comete adulterio.

Y si consideramos Génesis 2...
24:
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. 
Entonces Adán adquirió la sabiduría del bien y del mal
al unirse a Eva formando una sola carne con ella.

Y ¿cómo es que el Diablo adquirió el conocimiento del bien y del mal?
Veamos primero lo que nos asevera
Génesis 2:9[Dios] Hizo crecer también toda clase de árboles hermosos que daban fruto bueno para comer. En medio del jardín puso también el árbol de la vida y el árbol de ciencia del bien y del mal.

 Veamos ahora lo que nos consolida
Génesis 3:6árbol codiciable para alcanzar la sabiduría.
 
Por lo consiguiente, este
árbol de la sabiduría, que es una representación simbólica de la bestia, llamada Diablo o Satanás, no adquirió el conocimiento del bien y del mal, porque dicha bestia, cuando fue puesta en medio del jardín, ya trajo consigo la sabiduría del bien y del mal, otorgada por Dios Padre (ver Génesis 2:9 y 3:6), Todopoderoso (ver Génesis 17:1).
Ahora bien,
dicho conocimiento, sobre lo bueno y lo malo, que tenía la bestia, fue entregado por Dios no para que ella sea condenada. ¿Qué clase de dios sería ese, el que crearía una criatura con el fin de condenarla? un dios injusto y malo, ¡al estilo calvinista! Por lo tanto, como la bestia, de nombre Satanás, disponía de la sabiduría del bien y del mal (ver Génesis 2:9), solo estaba en su propia voluntad qué hacer con esa sabiduría, (ver Génesis 3:1). Dios no interfiere en el libre albedrío de nadie (ver Génesis 3:6), tampoco en el de Satanás (ver Génesis 3:4), porque si así lo hiciera, quien estaría decidiendo sobre la salvación o condenación de sus criaturas ya no serían éstas, sino Dios. Y como ya se analizó anteriormente, el verdadero Dios es un Dios Justo, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras (Romanos 2:6), y no según su antojo. Por lo consiguiente, el Diablo decidió ejercitar lo malo desde el principio, independiente de la voluntad de Dios. Y ¿cuál fue el primer acto malvado que cometió la bestia?, fue el engañar a Eva, diciéndole: de ninguna manera morirás” (Génesis 3:4). Y es allí, en el Edén, donde comenzó la rebeldía terrenal del Diablo, en contra de su creador, y si alguien cree que dicha rebeldía o guerra proviene de Dios, entonces que se conteste a sí mismo la siguiente pregunta: ¿cómo, pues, puede permanecer un reino si éste se hace la guerra a sí mismo? (ver Mateo12:26).

Escudriñemos ahora, el pasaje de Juan 8...
 44: “
Vosotros sois de vuestro padre el Diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, por que no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso y padre de mentira.
Analicemos esta frase: Él ha sido homicida desde el principio. Si averiguamos cuándo el Diablo cometió el primer homicidio, sabremos entonces cuál es ese principio. Y como el primer homicidio que cometió el Diablo fue cuando la engañó y la sedujo a Eva, hasta ser envuelta en trasgresión (ver Génesis 2:6), es que desde allí el Diablo comenzó a ser malo, es decir, desde que fornicó con Eva, y no desde el principio en que fue creado. Y como en ningún pasaje de la Biblia dice que Adán haya sido tentado por Satanás, es que se entiende perfectamente que recién cuando Dios formó a la mujer (ver Génesis 2:21-22), es cuando la bestia deseó “comer”. No sucedió antes ni después, sino en el momento en que el Diablo deseó a la mujer, allí fue donde se originó la rebelión en el Edén. Y la concupiscencia, después que ha concebido, nace el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.(Santiago 1:15).

 

Leamos ahora, dos importantes pasajes del Apóstol Pablo...

 1 Timoteo 2...
14: “
Y Adán no fue engañado, sino la mujer siendo seducida, vino a ser envuelta en trasgresión.
 
Aquí, Pablo lo confirma, Eva, fue engañada y seducida por el Diablo, hasta ser envuelta en trasgresión. y ¿cuál fue ese pecado?... el de la fornicación.

2 Corintios 11...
2:
Pues que os celo con celo de Dios; porque os he desposado a un marido, para presentaros como una virgen pura a Cristo.”
3: “Más temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo.”
 
¡Qué gran comparación la del Apóstol Pablo!, pues él los había comprometido con Cristo, el único esposo en espíritu, pensando presentárselo como si ellos fueran una virgen pura. Y ése fue su temor: como Satanás sedujo con astucia a Eva antes de que ella se uniera con Adán, quien sería su legítimo esposo, así también el Diablo podría pervertirles la mente a ellos, para que pierdan la pureza antes de unirse a Cristo, el único Esposo en espíritu.
El apóstol Pablo, ávido de comprensión y de cariño, y tan compenetrado del amor de Cristo, sabía perfectamente lo sucedido en el Edén, y cual había sido el pecado cometido por la mujer.

Sigamos ahora, con
Génesis 3...
7:
Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
De este versículo, leemos primero: Entonces fueron abiertos los ojos de ambos... estas palabras expresan que ellos, tanto Adán como Eva, perdieron su inocencia. Cuando buscaron lo que ya en sí tenían fue cuando lo perdieron: en realidad fue al tratar de obtenerlo.
Y luego se lee, también,
y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Si el pecado hubiese sido comer una fruta, deberían haber cubierto sus bocas, pero no, lo que cubrieron, no fueron sus bocas sino sus órganos genitales, y lo hicieron con delantales. Y como en toda falta, siempre, pero siempre, se cubre el cuerpo del delito.

Vayamos ahora, a
Génesis 1...
11:
Cada simiente se reproduce, según su género.” Y no fue ninguna serpiente la que engendró a Caín, puesto que las serpientes ponen huevos y no simientes (semen). Por ello es que, quien depositó la simiente para engendrar a Caín fue la bestia, ya que quien tenía cuerpo, alma y espíritu, era la bestia y no la serpiente. En otras palabras y para que quede expresado literalmente: fue la bestia llamada Diablo o Satanás quien engañó a Eva, y le engendró su propia simiente dentro de ella. Una simiente muy parecida, biológicamente hablando, a la del género humano.

Para saber si era factible la relación sexual entre el ser humano y la bestia, consultemos entonces, a
Exodo 22...
19:
Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá.

Pasemos ahora, a
Génesis 3...
13:
Entonces Yahwéh Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: la serpiente me engañó y comí.
Eva aseguró, que la “serpiente” primero la engañó; y que fue después cuando ella comió. Y como el cuerpo masculino (físico-biológico) de la bestia Satanás era muy semejante al del hombre, es que el Diablo pudo mezclar su simiente.
 
Leamos entonces, qué dice
Exodo 22...
16:
Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.”
Con este pasaje bíblico se tiene lo siguiente: que la bestia, como engañó y durmiócon Eva cuando ella aún no se había unido sexualmente con Adán, ¡el Diablo! debió haberla tomado por mujer a Eva, pero no lo hizo, porque después que depositó su simiente dentro de ella, el Diablo se fue (Como se podrá constatar en el siguiente capítulo, con el estudio de la parábola del trigo y la cizaña: Mateo 13:25).
 
Estudiemos ahora, qué sucedió en Génesis 3...
14:
Entonces Yahwéh dijo a la serpiente: Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Andarás arrastrándote, y comerás tierra todos los días de tu vida.”
Aquí, Dios trae a juicio, a la “serpiente”, y la condena, diciéndole: maldita seas entre todas las bestias.
 Luego, Dios dijo a la bestia:
Andarás arrastrándote, y es cuando recién Dios la transforma en "serpiente", ya que antes no se arrastraba y sí a partir de éstas palabras. Y ¿por qué es que Dios convierte a la bestia en "serpiente"?, para “que haya enemistad entre el Diablo y la mujer” (ver Génesis 3:15), porque así, con esta nueva naturaleza bestial de la “serpiente” (animal ovíparo), el Diablo ya no puede nunca más generar descendencia, ni en Eva, ni en ninguna otra mujer.
Por lo tanto, la bestia, llamada Satanás, no fue
maldita desde su principio en que fue creada, sino desde el momento en que Dios Padre la maldijo.

En un aspecto puramente
simbólico, tenemos lo siguiente:
Dios maldice a la “serpiente” (Génesis 3:14), y es allí justamente cuando la “mano” del creador la crió “tortuosa” (Job 26:13).

En cambio en el sentido netamente
literal, es así:
 dijo Dios:
Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fue así.” (Génesis 1:24). E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vio Dios que era bueno. (Génesis 1:25).
Pero después que dicha
bestia engañó a Eva, y dejó su simiente dentro de ella, Dios le dijo: Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Andarás arrastrándote, y comerás tierra todos los días de tu vida.(Génesis 3:14). Y aquí fue cuando la “mano” de Dios la convirtió en una bestia tortuosa o torcida (Job 26:13). Desde entonces, el Diablo, ya no puede generar más simiente de vida, solo engendra muerte, pura muerte, y nada más que muerte: comerás tierra todos los días de tu vida (Génesis 3:19). Aquí, la palabra tierra también puede aparecer como polvo, según sea la traducción bíblica que se consulte, pero igual el verdadero significado es siempre la muerte, porque del polvo eres y al polvo volverás (Génesis 3:19). Corresponde aclarar asimismo, que el árbol de la ciencia del bien y del mal, bien puede representarse igualmente como el árbol de la muerte CARNAL. Mientras que el árbol de Vida siempre fue, es y será, el árbol de Vida, el árbol de Vida ESPIRITUAL

Pasemos ahora, a
Génesis 3...
15: “Haré que haya enemistad entre ti y la mujer
, entre tu descendencia y la suya, ésta te pisará la cabeza mientras tú te abalanzarás sobre su talón.
 Aquí, Dios Padre dice por demás claro: Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, es decir entre la " serpiente" y Eva. Luego se lee: entre tu descendencia y la suya. y con estas palabras se ratifica de una manera mucho más explícita esa diferencia tan marcada, entre la generación de Satanás y la generación de Adán. Puesto que dice que habrá enemistad también entre los descendientes de la bestia Satanás (los denominados hijos del Diablo) y los descendientes de Adán (los llamados hijos de Dios).

 Desde un punto de análisis biológico se confirma que la
bestia Satanás (o la serpiente simbólica), fue de género masculino, porque la mujer no tiene simiente (o semen), ya que solo el género masculino lo posee. Mientras que desde otro punto de análisis, desde un profundo sentido espiritual, bien se puede afirmar que fue una expresión profética las palabras de Génesis 3:15: “Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya... cumpliéndose así en María, el nacimiento del Mesías, gracias a la simiente divina que le fue dada a ella.

 Continuemos escudriñando todo,
 para no dejar duda alguna sobre nada.
 
Caín y Abel...
¿fueron hermanos de distinta o igual edad?

Y si tuvieron la misma edad:
 
¿fueron hermanos gemelos o hermanos mellizos?

Además:
¿tuvieron un mismo padre o padres distintos?

Las respuestas son las siguientes:
Caín y Abel fueron ¡hermanos mellizos!
 y de
¡¡padres distintos!!.

Primero analicemos, el tema de
 LOS DOS HERMANOS MELLIZOS...

Consultemos 
Génesis 4...
1:
conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: por voluntad de Yahwéh he adquirido varón. Después dio a luz a su hermano Abel,
... y ¿cuánto tiempo después?... ¿algunos minutos, tal vez?... Aquí se lee que conoció Adán a su mujer Eva y que Eva dio a luz a dos hijos. Más claro ¡IMPOSIBLE!: si de una relación sexual entre un hombre y una mujer nacen dos hijos, estos, necesariamente, tienen que ser hermanos gemelos o hermanos mellizos.

Leamos ahora, lo siguiente:
Los embarazos múltiples se producen cuando un útero contiene más de un feto. Si dos óvulos son fecundados por dos espermatozoides se producen entonces dos mellizos, cuyos fetos se desarrollan en dos placentas y dos bolsas. Dichos hermanos serán distintos físicamente, y hasta pueden llegar a ser, de distinto sexo, también. Ahora bien, cuando un espermatozoide fecunda un óvulo y éste se separa en dos, la mujer queda embarazada de gemelos. Éstos son físicamente muy parecidos ya que comparten la misma carga genética.

Pero volviendo a las Escrituras, y teniendo en cuenta también a:

Génesis 4...
25: “
y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, llamo su nombre Set.

Vamos a escudriñar los dos versículos anteriores, simultáneamente, el
1 y el 25 de Génesis 4:
 Obtenemos por un lado que se registraron
dos conocimientos (dos actos sexuales) contraídos entre Adán y Eva, pero por otro lado, sin embargo, tenemos que se dieron tres nacimientos. Y ¿cómo se explica esto?, muy simple. Al existir dos actos sexuales y tres nacimientos, quiere decir que en uno de esos dos actos sexuales Eva fecundó dos óvulos o bien que uno de esos dos óvulos de la mujer se separó en dos. Hasta aquí es incuestionable que Caín y Abel fueron hermanos mellizos o gemelos, no es posible refutar nada de esto.

Como Eva dio a luz a Caín y Abel, uno después del otro, o bien, uno seguido del otro, es que Caín y Abel fueron hermanos mellizos o hermanos gemelos, así de simple. Mientras que su tercer hijo, llamado Set, por haber nacido mucho tiempo después, ¡fíjese bien!, es que no se lo nombra junto a los nacimientos de sus dos hermanos, Caín y Abel.

Leamos
Génesis 5...
3: “
Y vivió Adán ciento y treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
 Por ello es que aquí se menciona solamente a Set, porque fue muchos años después de los nacimientos de Caín y Abel. En cambio, cuando dos hermanos son gemelos o mellizos, sus nacimientos se nombran seguidos, uno primero y el otro después, como sucedió con Caín y Abel, como así también con Esaú y Jacob: Cuando se cumplió el tiempo de dar a luz, he aquí que había mellizos en su vientre. Y salió el primero, rojizo y todo velludo como una túnica de pieles, y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, con su mano asida al talón de Esaú, y llamaron su nombre Jacob. Isaac tenía 60 años de edad cuando ella los dio a luz. (Génesis 25:24-27).

Como las Sagradas Escrituras no dan ningún indicio, ni entendimiento alguno, para decir que Caín y Abel hayan sido gemelos, es que se concluye, con toda seguridad, que dichos hermanos fueron mellizos. De haber sido gemelos se los tendría que haber diferenciado de alguna manera, mientras ellos vivían. Si la Biblia no lo hizo, quiere decir que evidentemente no eran idénticos (no fueron gemelos), de modo que se descarta esta posibilidad. En otras palabras, si un óvulo de Eva se hubiera separado en dos (que es el caso de los gemelos), entonces el Diablo no habría fornicado ni dejado descendencia,
 
¿cómo se explicaría entonces la enemistad que puso Dios entre la “serpiente” y Eva, y entre la descendencia del Diablo y la de ella? (Ver Génesis 3:15),
 o bien ¿cuál es entonces la descendencia de la “serpiente”? (Ver de vuelta Génesis 3:15).

Amén

Tesis

Resumiendo este trabajo llegamos a:

- Que no es posible que
de un “árbol” bueno, como lo es el poder del Altísimo, pueda surgir un “fruto” malo, como el espíritu del Diablo.

- Que el Diablo o Satanás
HOY es un ángel maligno (un espíritu malo) que puede habitar en cualquier cuerpo humano con vida, de todo pecador que no se arrepiente de sus pecados, y por ende no experimenta conversión ni se convierte.

- Que
en los tiempos de Adán y Eva ese espíritu que moraba en aquella bestia real y física, no era malo, hasta que se rebeló en contra de Dios, su creador.

Conclusión


- Que
PARA VIVIR ETERNAMENTE no es imprescindible COMER nada porque la carne no sirve de nada (Juan 6:63). PARA ALCANZAR LA VIDA ETERNA es necesario CREER en el ESPÍRITU DE CRISTO, es decir, en SUS PALABRAS que son las que efectivamente dan vida (Juan 6:63).

-
Que el libre albedrío existe en todas las criaturas creadas por Dios, ya sean descendientes de la simiente de Adán o bien del árbol genealógico de Satanás. Y que todos pueden ser salvos de la condenación, solo depende de cada uno de nosotros y de cómo usemos la libertad que Dios nos dio.


 Gracia y Paz.
Miguel Marcelo Cuadras.

Cuando él comenzare a tocar la trompeta,
 el misterio de Dios será consumado (Revelaciones 10:7).

 

 


 

 





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